En el contexto del masivo Festival REC 2026, organizaciones socioambientales del Biobío impulsan la campaña que busca reposicionar la urgencia de proteger al Pingüino de Humboldt en la agenda pública nacional.
La acción, impulsada por la Defensa Ribera Norte, Escuela Libre y Popular Wallpencillo y la Red de Humedales del Biobío, surge tras el retiro del Decreto N° 13 por parte del Ministerio del Medio Ambiente, medida que dejó sin efecto su declaratoria como Monumento Natural y, con ello, debilitó un avance clave en la protección de esta especie marina.
El plan propone transformar la denuncia en una misión ciudadana por la defensa del patrimonio natural. En ese marco, el pingüino es presentado no solo como una especie en riesgo. También como un indicador crítico de la salud del ecosistema marino asociado a la Corriente de Humboldt.
Una crisis silenciosa bajo la superficie
El Pingüino de Humboldt enfrenta actualmente uno de los escenarios más complejos de su historia reciente. A las bajas tasas de natalidad se suman amenazas persistentes como la intervención humana en zonas de nidificación y los efectos del cambio climático sobre su hábitat.
“En Chile, a fines de los años 90, la población se estimaba en alrededor de 45 mil individuos. Hoy en día, son menos de 20 mil”, indicó en NoticiasUdeC el doctor José Celis del Departamento de Ciencia Animal de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Concepción (UdeC).
Desde las organizaciones impulsoras advierten que la paralización de instrumentos de conservación, como los planes RECOGE (Recuperación, Conservación y Gestión de Especies), no solo afecta a esta ave. Sino que instala un precedente preocupante sobre la fragilidad de las políticas ambientales en el país.
“La urgencia no es administrativa, es existencial. El pingüino no tiene el mismo tiempo que las decisiones políticas”, señalan desde la coordinación de la campaña.
El REC como escenario de acción
La elección del REC como plataforma no es casual. Entre las acciones contempladas, se incluyen intervenciones visuales de alto impacto. Por ejemplo, un tótem construido con materiales reciclados. También la distribución de 500 gráficas de pingüinos que serán levantadas por el público en momentos clave, formando “colonias” visibles en transmisiones en vivo.
A esto se suma una campaña digital coordinada, que busca posicionar el emoji 🐧 como símbolo de la causa, generando curiosidad e incentivando la búsqueda de información.
Más que una especie
Aunque el foco está puesto en el Pingüino de Humboldt, las organizaciones advierten que su caso no es aislado. Otras especies, como el queule o la ranita de Darwin, también se ven afectadas por la suspensión de instrumentos de conservación.
En ese sentido, la campaña instala una pregunta de fondo. ¿Qué lugar ocupa hoy la protección del patrimonio natural en la toma de decisiones?
