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Chile frente al Día Mundial de las Aves Playeras: amenazas críticas y prioridades de protección

Cada 6 de septiembre se conmemora el Día Mundial de las Aves Playeras, una fecha destinada a promover la investigación, el monitoreo y la conservación de estas especies en todo el planeta.

La efeméride recuerda la urgencia de proteger su hábitat y rutas migratorias, dado que en las últimas décadas sus poblaciones han disminuido de manera considerable.

En el Biobío, el presidente de la Fundación Bandada, Patricio Ortiz, explicó que “las especies más afectadas por el tránsito de vehículos en playas y humedales costeros son aquellas que nidifican directamente en la arena, como el Pilpilén común (Haematopus palliatus)”.

Agregó que “sus nidos, al estar poco camuflados y ubicados en zonas abiertas de la playa, resultan extremadamente vulnerables al paso de vehículos, lo que genera pérdida de huevos y polluelos”.

Ortiz también destacó otras aves afectadas durante sus migraciones, como el Playero blanco (Calidris alba), el Playero de Baird (Calidris bairdii), el Chorlo doble collar (Anarhynchus falklandicus) y el Chorlo chileno (Zonibyx modestus), que utilizan las playas como sitios de descanso y alimentación.

Patricio O. | Fundación Bandada

El documento Atlas de las aves playeras de Chile (García Walther, Senner, Norambuena y Schmitt, 2014) señala que la costa chilena, de más de 4.200 km, recibe cada año miles de aves playeras que migran desde el hemisferio norte. Lee el documento completo acá.

Últimos censos de aves playeras en Chile

Ahora bien, el Reporte Anual de Progreso 2024-2025 del MSP+ II censó 110 polígonos en 11 sitios de Chile, con más de 1.500 personas participantes. Se contabilizaron 13.212 aves playeras de 23 especies, además de 32.941 aves acuáticas de 62 especies.

Los sitios que se analizaron fueron los siguientes:

  • Desembocadura río Lluta (5 polígonos); censado el 14 de febrero de 2025.
  • Bahía de Coquimbo (15 polígonos); censado el 08 de febrero de 2025.
  • Salinas de Huentelauquén (14 polígonos); censado el 13 de febrero de 2025.
  • Humedal de Mantagua (15 polígonos); censado el 14 de febrero de 2025.
  • Desembocadura río Maipo (15 polígonos); censado el 06 de febrero de 2025.
  • Desembocadura río Mataquito (3 polígonos); censado el 24 de enero de 2025.
  • Rocuant-Andalién (14 polígonos); censado el 09 de febrero de 2025.
  • Humedal de Chamiza (10 polígonos); censado el 03 de febrero de 2025.
  • Humedales de Calbuco (13 polígonos); 6 polígonos censados el 01 de febrero de 2025 y 7
    polígonos censados el 13 de febrero de 2025.
  • Humedales de Maullín (4 polígonos); 3 polígonos censados el 29 de enero de 2025 y 1
    polígono censado el 30 de enero de 2025.
  • Humedales de Chiloé (2 polígonos); 1 polígono censado el 28 de enero de 2025 y 1
    polígono censado el 29 de enero de 2025.

El documento advierte que las principales perturbaciones son la presencia de perros sin supervisión y el impacto de vehículos en playas y humedales, además de la presión turística. Profundiza en el estudio en el siguiente enlace.

¿Cuáles fueron las principales perturbaciones que encontraron los investigadores en sus recorridos?

“Como en años anteriores, la presencia de perros sin supervisión humana fue una de las principales perturbaciones reportadas (Coquimbo, Mantagua, Maipo, Mataquito, Rocuant-Andalién, Calbuco, Chamiza). En diversas localidades se registraron perros sueltos asociados a campamentos, carretoneros o sin dueño aparente, algunos de los cuales causaron el desplazamiento de bandadas de aves playeras”, indica el texto.

Patricio O. | Fundación Bandada

Asimismo y aún más preocupante, se reportó “el impacto de vehículos en playas y humedales, evidenciado por huellas de automóviles, la presencia de camionetas 4×4 y el tráfico en zonas de descanso de las aves”. Además, el paso del tren en ciertos sitios también tomó relevancia dentro de las perturbaciones descritas.

“Estas alteraciones fueron observadas en diversas localidades, incluyendo Huentelauquén, Coquimbo, Mantagua, Rocuant Andalién y Maullín. Además, en los sitios Lluta y Coquimbo, se documentó el desplazamiento de aves debido a la presencia de turistas y bañistas”, añade el documento.

“Estas alteraciones fueron observadas en diversas localidades, incluyendo Huentelauquén, Coquimbo, Mantagua, Rocuant-Andalién (Biobío) y Maullín”, señala el documento. Lee el reporte completo acá.

Patricio O. | Fundación Bandada

Ortiz advirtió que “el nivel de conciencia ciudadana respecto al daño que causa el tránsito vehicular en playas y humedales aún es bajo y muy desigual” y enfatizó que el paso de vehículos produce “la destrucción de nidos de aves playeras, compactación y erosión de la arena, alteración de la vegetación dunar y el aumento del riesgo de atropello de fauna silvestre”.

Proyecto de ley avanza en el Senado

En este contexto, este pasado 2 de septiembre, la Comisión de Medio Ambiente del Senado despachó el proyecto que prohíbe el ingreso y tránsito de vehículos motorizados en playas, dunas y humedales costeros. La moción pasará ahora a votación en la Sala.

La versión inicial del proyecto solía contener sólo 3 artículos:

  • Prohibición general: impedir el ingreso y tránsito de vehículos en playas, dunas y terrenos costeros, con excepción de vehículos de emergencia, fiscalización o actividades autorizadas.
  • Definición de borde costero: se entiende como la franja de costa marina, fluvial y lacustre definida en el artículo 593 del Código Civil.
  • Sanciones: las infracciones serían denunciadas ante el Juzgado de Policía Local, con multas desde 4 UTM.

Ahora bien, en la medida que el proyecto se analizó y avanzó ahora a la Sala del Senado, se establecieron una serie de modificaciones según el Informe Financiero Complementario del Ministerio de Hacienda. Así es como quedará el texto para su análisis.

  • Se amplía el objetivo a la protección de biodiversidad y morfología del borde costero.
  • Se precisan las excepciones, incluyendo vehículos de emergencia, funciones públicas y accesos a viviendas aledañas.
  • Se definen los conceptos de duna costera y humedal costero.
  • Fiscalización a cargo de Carabineros y organismos estatales, con posibilidad de denuncia ciudadana.
  • Multas entre 10 y 100 UTM (hasta 200 UTM en caso de reincidencia).
  • Se establece responsabilidad directa del conductor; si no puede identificarse, del propietario o tenedor del vehículo.

Conoce el proyecto y sigue su tramitación legislativa en el siguiente enlace.

El peligro que enfrentan las aves playeras en Chile es enorme. Y aunque existen avances legislativos, no basta con las leyes: se necesita más conciencia medioambiental y una fiscalización efectiva. Comprender por qué es vital observar y proteger nuestro ecosistema es parte del desafío. Esa es precisamente la misión de Humedario.

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